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Ingredientes:
– 3 planchas de hojaldre fresco
– 1 huevo batido
– Almendra laminada
Para la crema pastelera:
– 1 litro de leche
– 1 o 2 ramas de canela
– 4 yemas de huevo
– 330 g de azúcar
– 80 g de harina fina de maíz
Para el merengue:
– 4 claras de huevo
– 330 g de azúcar
Preparación:
Lo primero que debemos hacer es la crema pastelera para que se vaya enfriando, para ello ponemos un cazo en el fuego con el litro de leche y la rama de canela.
Mientras tanto, en un cazo aparte, mezclamos las yemas de huevo con el azúcar y la harina, reservamos.
Cuando la leche esté a punto de hervir la retiramos del fuego y dejamos templar un poco. A continuación vertemos la leche aromatizada sobre la mezcla de las yemas, poco a poco y sin dejar de remover para que no se hagan grumos.
Ponemos de nuevo el cazo en el fuego y cocemos a fuego medio removiendo constantemente, hasta que espese. Tened un poco de paciencia porque tarda un poquito en espesar. Dejamos enfriar.
Ahora hacemos el merengue. Para ello solo tenemos que poner en un bol bien limpio y seco las claras de huevo sin nada de yema, batir con batidora de varillas hasta que estén levantadas.
A continuación añadir el azúcar poco a poco sin dejar de batir hasta que el merengue esté firme, unos 5 minutos. Ya está listo para consumir. Reservar.
Por último nos queda cocer el hojaldre en el horno y montar la costrada.
Extendemos la primera plancha de hojaldre sobre una superficie lisa, pintamos con el huevo batido y pinchamos con un tenedor para que no suba durante el horneado. Metemos en el horno precalentado y cocemos según instrucciones del envase. Normalmente a 190 o 200 º durante unos 10 minutos.
Cuando veamos que el hojaldre está doradito, lo sacamos del horno y hacemos el mismo proceso con las otras 2 planchas.
Para montar la costrada cogemos una de las planchas de hojaldre y extendemos bien de crema pastelera por encima, a continuación ponemos encima la segunda plancha, y volvemos a poner crema pastelera. Por último ponemos la tercera plancha de hojaldre encima, y cubrimos con el merengue y la almendra laminada.
Metemos en el horno lo suficiente para que se tueste la almendra. ¡Cuidado que se quema enseguida!
Dejar enfriar y ya está lista para comérsela.


Si no hacéis el hojaldre en casa y lo compráis hecho, (como yo), os aconsejo que lo compréis fresco, en vez de congelado, porque aunque sale un poco más caro, la diferencia de sabor merece mucho la pena.
Pues esto es todo por hoy.
¡¡ Hasta pronto !!